La considerada “ley madre” de todo gobierno, el Presupuesto nacional, ya es ley y está en manos del Poder Ejecutivo que ahora procederá a su reglamentación para ponerlo en vigencia el próximo 1° de enero.
Ayer, en una sesión de la cámara de Diputados que en principio se esperaba fluida pero que sin embargo tuvo pasajes de hondo debate político, el proyecto fue aprobado por los únicos 50 legisladores del Frente Amplio y rechazado por todo el arco de la oposición. Incluso, dentro de la izquierda, hubo algunos tonos desafinados. Dos de los tres legisladores frentistas identificados como “los rebeldes”, como Darío Pérez y Víctor Semproni, que obtuvieron ese calificativo de la prensa tras oponerse a algunos artículos presupuestales cuando el proyecto transitó por la cámara baja, no estuvieron en la sesión de la víspera y sólo ocuparon su banca sus correspondientes suplentes. Del terceto, únicamente estuvo en sala al momento de la votación el treintaytresino Sergio Mier; uno de los tres rebeldes.
En diálogo con LA REPÚBLICA, Mier consideró aceptables y “bienvenidos” los cambios que el Senado introdujo en el proyecto de Presupuesto y particularmente en aquellos artículos que los tres diputados Pérez, Semproni y el propio Mier hicieron la diferencia.
“Nosotros participamos en la nueva redacción del capítulo presupuestal y que cambió el original del Poder Ejecutivo que aludía a las vacantes en las fuerzas Armadas y al que nos oponíamos ante la eventualidad de cierre de algunos establecimientos militares en el interior”, recordó Mier. “Felizmente eso no ocurrirá y entendemos que llegamos a un consenso con el resto de la fuerza política”.
Mier, Pérez y Semproni, también se habían opuesto al capítulo que traspasaba a los efectivos de la Policía Caminera a la Guardia Republicana. Ese procedimiento quedó sin efecto en el Presupuesto y en el transcurso de la norma en el Senado no se reactivó.
Para el Frente Amplio, el Presupuesto “es el mejor” que se podría haber hecho en las actuales circunstancias del país y posee además, la innovación que a los dos años se reacondicionará según la situación en que se encuentre la economía nacional. Las Rendiciones de Cuenta que irán llegando anualmente al parlamento, también tendrán en este quinquenio una relevancia singular porque contendrán, según las autoridades ejecutivas, ajustes importantes en todos los rubros.
Desde la oposición, el blanco Jorge Gandini, miembro informante en minoría, disparó contra el ministro de Economía Danilo Astori. Entiende que en las dos pasadas administraciones del Frente Amplio “no fueron capaces de aprovechar las buenas condiciones”, que “hubo un viento de cola que permitía que la economía hiciera más de lo previsto, pero al mismo tiempo el déficit fiscal fue mayor” y que “no fueron capaces porque mientras unos iban para un lado, la cuerda la tiraban otros para el lado contrario”.
En sus cuestionamientos, Gandini se apoyó por momentos en algunas líneas de la carta que Astori le enviara el pasado fin de semana al senado Mujica y en la que devela que durante el anterior gobierno, un sector del FA predominaba en un área de la economía y en otra prevalecía figuras del MPP.
“La confesión y aceptación de que durante el gobierno pasado hubo dos equipos económicos, y que la confrontación de dos modelos ideológicos fueron responsables en buena medida de un choque de trenes que impidió gestionar adecuadamente el crecimiento de la economía por encima de lo que el propio gobierno había proyectado.” “La cinchada entre estas dos concepciones ideológicas fueron responsables en buena medida de lo que hoy tenemos, y no tiene nada que ver con esto los partidos políticos en la oposición”, señaló el nacionalista.
El Presupuesto Nacional estriba en un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de 2,5% o del 2% de la economía.