
Dirigentes políticos de la oposición respaldaron la decisión del Gobierno de anular el preacuerdo salarial que ALUR tenía con sus trabajadores.
El senador nacionalista, Álvaro Delgado, declaró a Canal 12 que comparte la decisión tomada y agregó que es preciso "dar señales de que la fiesta se terminó en Alur y Ancap".
Por su parte, el senador del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, dijo al citado medio que considera que se hizo "lo adecuado" porque teniendo en cuenta el momento que atraviesa el país de "apreturas económicas" no se podía estar teniendo "una fiesta de gastos en una empresa del Estado".
En el Partido Independiente, el senador Pablo Mieres, sostuvo que "el acuerdo era insostenible" y que "parecía venido de un mundo paralelo".
En filas del oficialismo, el senador frenteamplista, Marcos Otheguy, también dijo compartir la decisión y añadió que el preacuerdo "iba en una dirección que no se puede fundamentar".
En tanto, la ministra de Industria, Carolina Cosse, informó que se reunió con los trabajadores de ALUR y les transmitió que el "ámbito de negociación para este tema es el Ministerio de Trabajo".
Además la secretaria de Estado les planteó la posibilidad de generar un "ámbito de trabajo" para tratar los temas referidos a la empresa subsidiaria de Ancap.
» El diputado nacionalista, Pablo Abdala, elevó un pedido de informes ante la ANP por el pago de compensaciones salariales -de un 30% sobre los sueldos- por la elaboración de un Plan Maestro que no se concretó.
Según consignó el semanario Búsqueda, un grupo de 20 gerentes y funcionarios del organismo habría cobrado, a lo largo de los últimos tres años, compensaciones salariales que se ubicarían en el entorno de un 30% por encima de su sueldo, por concepto de la elaboración del nuevo Plan Maestro, tarea que finalmente no se concretó.
En este contexto, Abdala realizó un pedido de informes al respecto donde cuestiona, en primer lugar, si la información antedicha es correcta.
"En caso afirmativo, cuántos funcionarios recibieron dichas compensaciones, indicando cargos y funciones, porcentaje del suplemento salarial respectivo y fecha desde la cual percibieron tales emolumentos", señaló el diputado. Además preguntó si dichos trabajadores continúan percibiendo las referidas compensaciones en la actualidad.
Por otra parte, consultó cuáles fueron las tareas asignadas a los funcionarios indicados, y cuál fue el resultado de su trabajo, en términos de informes elaborados, preliminares o de avance, que hayan sido elevados al Directorio.
Además cuestionó si el Directorio, transcurridos tres años del proceso objeto del presente, decidió hacer un llamado público para contratar una consultora y encomendarle la elaboración del Plan Maestro, modificando el criterio original. A su vez consultó qué relación existe entre la tarea cumplida por los 20 funcionarios encomendados inicialmente por el Directorio y la que se le encargará a la empresa que resulte adjudicataria del llamado.
"Al tenor de lo declarado por el presidente de la ANP al Semanario Búsqueda, en el sentido de que el trabajo de consultaría demandará seis meses, ¿cómo se explica que los servicios del organismo no hayan podido concretarlo a lo largo de los últimos tres años?" preguntó finalmente el diputado.

En el marco del desayuno de trabajo convocado por el Directorio del Partido Nacional para tratar la "Agenda Urgente" del país, fue analizado el estado de situación del MERCOSUR y su porvenir.
Para ello fueron convocados los especialistas Sergio Abreu, Jorge Fernández Reyes, Diego Escuder y Gabriela Tambasco, quienes coincidieron en señalar la necesidad de retomar los"orígenes"del proyecto, en donde los temas económicos y comerciales sean piedra angular, cerrando así la etapa del MERCOSUR de las afinidades ideológicas, para volver al MERCOSUR de intereses convergentes, el cual debe transformarse en una verdadera Política Nacional.

En este sentido se remarcó la necesidad de un "sinceramiento" del MERCOSUR, detectando aquellas trabas impuestas por sus miembros que impiden el libre comercio regional, así como el fortalecimiento de su Agenda Externa y en particular, la necesidad de"flexibilizar" la misma posibilitando a nuestro país encarar acuerdos bilaterales con terceros.
IMAGENES VIDEO

"Uno se pregunta cuáles serán las deudas políticas o económicas que tiene el FA con el gobierno de Venezuela, que lo hace callar frente a violaciones a los derechos humanos tan evidentes"
» El gobierno uruguayo se pronunció en forma solidaria con ia expresidenta brasileña Diima Rousseff luego de su destitución, a ia que calificó de "profunda injusticia". Este episodio "va en sintonía con lo que marcó las relaciones internacionales de Uruguay durante los gobiernos del FA, que fue la valoración ideológica", según dijo el senador nacionalista Javier García. Por otro lado, señaló que lo que hoy agita ia política uruguaya es "la falta de certezas" de ia actual gestión, y aseguró que los blancos están preparados para gobernar. También se refirió a ia situación crítica que padecen las Fuerzas Armadas, y ai "deficitario" sistema de salud.
Por: Oscar Cestau @Ocestau
Magdalena Raffo @MaleRaffo
-¿Qué opinión le merece el histórico desenlace que tuvo el juicio político a la expresidenta brasileña, Dilma Rousseff? ¿Se esperaba la destitución?
-Si uno hablara en términos de gustos, a mí no me gusta que ningún país termine con un juicio político a un presidente y con esta crisis política que vive Brasil, menos en este caso, porque es un vecino, un hermano grande, pero aparte es nuestro primer socio comercial. Uno preferiría que esas cosas no pasaran, y en todo caso que pasaran muy lejos. Pero nosotros no estamos para actuar en virtud de nuestros gustos, sino para respetar si se actúa en sintonía con la legalidad, y creo que es absolutamente daro que se actuó de acuerdo a la Constitución brasileña.
¿Qué le corresponde a un país chico como el nuestro en cualquier circunstancia? La política internacional de Uruguay estuvo signada históricamente por el apego al derecho internacional, la no intervención, la solución pacífica de los conflictos, la autonomía de los pueblos, y lo que a nosotros nos corresponde es mirar la realidad de Brasil y, por encima de las cercanías o lejanías ideológicas, ver si se actúa de acuerdo a la Constitución y no metemos.
El argumento del golpe de Estado es absolutamente pueril. Creo que va en sintonía con lo que marcó las relaciones internacionales de Uruguay durante los gobiernos del Frente Amplio (FA), que no fue la valoración del Estado de Derecho, sino la valoración ideológica. Y estamos pagando las consecuencias. Ojalá que prontamente Brasil vuelva a tener estabilidad, que además es importante para Uruguay.
-¿Fue un error del gobierno haberse solidarizado con Rousseff?
-A mí me pareció inentendible el comunicado del gobierno uruguayo, porque tenía aquello de compadrito de barrio, pero nadie le preguntó su opinión. No es tarea del gobierno uruguayo andar con un dedo dictaminando justicia sobre las situaciones políticas de otros países, sino simplemente apegarse al Estado de Derecho y respetar los procesos políticos que se dan en el marco de la Constitución.
Al mismo tiempo, me parece paradójico y muy triste que ese mismo dedo acusador con el gobierno brasileño, se esconda y tenga un silencio cómplice y sospechoso con lo que está pasando en Venezuela, que nadie puede dudar que es una dictadura -no respeta los derechos humanos, encarcela periodistas y líderes opositores, cierra medios de prensa-.
Uno se pregunta cuáles serán las deudas políticas o económicas que tiene el FA con el gobierno de Venezuela, que lo hace callar frente a violaciones a los derechos humanos tan evidentes. Toda aquella plata que venía, las donaciones, ¿eso tuvo precio? ¿El precio de callarse frente a la violación de los derechos humanos? Es llamativo y triste que la política en Uruguay haya llegado al punto de silencio, de condicionamiento y de sospecha.
-Analistas internacionales se han referido a que esta politización de la que usted habla, se dio también en el Mercosur, precisamente desde la entrada de Venezuela.
-A esta altura del partido, el sinónimo del Mercosur es "nada", no existe. ¿Cómo va a existir un bloque donde el presidente Maduro hace unas semanas trató de narcotraficante al presidente de Paraguay, a su socio, hermano de comunidad económica? Hoy hay dos bloques, uno que se reúne en una rueda y otro que se reúne en otra, porque uno cita pero algunos no van, eso no existe. Es uno de los problemas políticos más importantes que tenemos en un país como el nuestro, que está atado históricamente a la buena vecindad, a las relaciones políticas internacionales, a vender el
trabajo de los uruguayos.
-¿Y qué actitud debería tomar Uruguay considerando ese Mercosur que tenemos hoy?
-Primero me parece que desde el punto de vista de la política internacional hay que ser serio, prudente, y dejar de lado los condicionamientos ideológicos y políticos a los que está sometido el gobierno uruguayo, o a los que decidió someterse.
Hacer política internacional en virtud de lo que decide el Plenario del FA -como pasó con el TISA- me parece patético, no porque no tenga legitimidad, sino porque la política inter-
nacional nunca fue de un comité, sino de un país.
-Entonces, teniendo eso en cuenta, ¿qué debería hacer el gobierno en materia de política exterior?
-Aprovechar el nuevo gobierno de Brasil, que seguramente va a ser mucho más aperturista y más flexible con respecto al Mercosur, que a fin de cuentas es coincidente con lo que necesita Uruguay.
Nuestro país reclamó, a instancias muchas veces de la oposición, algo de lo que el propio gobierno llegó a convencerse, sobre todo en este período: que era necesario tomar algunas ideas de flexibilizadón del Mercosur, abrir nuevas capaddades de negodadón fuera del bloque.
Hay que tener en cuenta que en ese impulso van a coincidir Argentina y Paraguay. Es increíble que en el Mercosur estemos peleados con todos a la vez, y estemos abrazados a Maduro, o sea, abandonamos a los sodos
originales y nos abrazamos al que nadie quiere.
-¿Perjudica al Uruguay esa alianza?
-Claro que nos perjudica, y mucho más nos perjudica que el gobierno no pueda ofrecer certezas en materia de política internacional. Haber golpeado la puerta del TISA y logrado que países se movilizaran a favor de que se le habilitara sentarse en esa mesa a Uruguay, y luego haber dejado a esos países "patas pa arriba" cuando el Plenario del FA deddió irse, fue un papelón intemadonal.
-¿Las disputas entre la bancada del FA y el gobierno inciden en este punto?
-Hay un problema fuerte de carencia de liderazgo y de debilidad del presidente de la República. Notoriamente el Vázquez de hoy no es el mismo del 2005, que ordenaba, que tenía un Consejo de Ministros que reunía la voluntad política del partido de gobierno.
Hoy tenemos un presidente débil, sin liderazgo, que no puede conducir a su partido porque se le revela, que es cuestionado, que acuerda en la Torre Ejecutiva y después le niegan los acuerdos en el Parlamento.
Estamos en una situación política compleja, que en buena medida hace que haya una percepción de falta de rumbo y freno en las políticas de gobierno. Uno no ve una conducción en el país, un rumbo en materia de seguridad, de educación, de política internacional. Y todo se resume a que una vez por mes el presidente hace un show en el Interior, pero no hay sustancia.
-¿Cuánto pesa en esa "falta de rumbo" la decisión de generar un clima electoral o una suerte de campaña, cuando todavía faltan tres años para las próximas elecciones?
-Para mí notoriamente hay un clima político bien diferente a lo que yo conocía para esta etapa de un período de gobierno -no llegamos al tercio del quinquenio-. Creo que lo que más influye es la situación de asamblea permanente que vive el gobierno, la falta de rumbo, las incertidumbres que genera el FA.
Hoy lo que está agitando la política uruguaya es la falta de certezas que ofrece el gobierno, que además de las áreas que mencioné, también se nota en materia económica.
-La semana pasada, el diputado wilsonista Jorge Gandini, aseguró a CRÓNICAS que "si la oposición no llega a un acuerdo, va a seguir gobernando el FA a pesar de su fracaso". ¿Coincide?
-El PN es un partido de 180 años, que estuvo pocos años en el gobierno nacional, pero muchos en los gobiernos locales. Gran parte de la historia del país está hecha por gobiernos del PN a nivel departamental.
Nosotros, en la última elección, con Luis [Lacalle Pou] y con [Jorge] Larrañaga, armamos una muy potente propuesta política fundamentada en lo que -yo creo- fue uno de los mejores trabajos desde el punto de vista de diagnóstico y de propuestas en las diferentes áreas.
La tarea de la preparación es una tarea permanente, que no tiene fin. Nosotros estamos preparados, pero seguramente de aquí a tres años vamos a tener que hacerlo en temas nuevos que hoy no están presentes. Por ejemplo, en cuanto al petróleo, las noticias no son buenas aparentemente, pero en un futuro cercano
¿quién dice que no serán buenas? ¿Uruguay está preparado para eso? No, no está, tampoco el PN ni el FA, porque es una realidad nueva.
Yo creo que el PN está preparado para gobernar y que los partidos de la oposición tienen excelentes equipos técnicos. Después, sobre las posibilidades de las articulaciones con el resto de los partidos, me parece que es una cuestión más del devenir político. Yo creo que hay procesos que se van dando de coincidencias a nivel del Parlamento.
-¿Qué opina de los movimientos políticos que han surgido en los últimos meses de cara al 2019, como los planteos de coordinación entre la oposición, de fusión, de espacios con ideas en común entre partidos?
-Me parece que hablar de fusiones es desconocer la realidad política y va en contra de aceptar la diversidad. Yo creo en la diversidad, no en la unanimidad, y las fusiones hablan de unanimidad, pero no creo que el pensamiento de diferentes partidos se pueda poner a presión dentro de un solo partido político, yo soy más partidario de la capacidad de articular

Ante la decisión del Banco de la Republica (BROU) de reducir los días de atención al público en varias sucursales del interior del país, la bancada de Diputados del Partido Nacional convocó al Directorio del BROU a la Comisión de Hacienda para que explicara los motivos y razones de tal determinación.
El Partido Nacional planteó que estas medidas afectan aún más a la población de pequeñas y medianas localidades, desde que el Gobierno del Frente Amplio impuso una bancarización forzada, totalmente contradictoria con la medida adoptada.
Luego de más de tres horas de intercambio con el Directorio del BROU, sus explicaciones resultaron insatisfactorias.
Hoy tenemos que lamentar el cierre al público durante dos o tres días por semana, lo que implica abandonar a los ciudadanos a su suerte, haciendo depender el acceso a servicios elementales y muchas veces obligatorios, de la capacidad económica de cada uno y sus posibilidades de trasladarse a otras localidades.
Esta misma situación ya ha estado ocurriendo con oficinas de UTE, ANTEL, OSE y, por razones presupuestales, con dependencias del Poder Judicial.
Esta decisión del BROU resulta más injustificada aún si contemplamos las ganancias millonarias que ha tenido la Institución a nivel nacional, demostrando así una insensibilidad social claramente reprochable.
Por lo expuesto, los Diputados del Partido Nacional, declaran:
1.- Su rechazo a la decisión del Banco de la República y la falta de respuestas a la Comisión y a la población.
2.- Que reprueban su intransigencia para revisar su plan de cierre de sucursales y en especial el futuro de las mismas.
3.- Que se comprometen a seguir reclamando al BROU la revisión de estas medidas, que tanto daño causan a ciudadanos, localidades y empresas del interior profundo del Uruguay.
4.- Finalmente, recuerdan que la misión del BROU, según su Carta Orgánica es “brindar servicios financieros accesibles a toda la población”.