Blancos y colorados promovieron un voto de censura a Bonomi que será considerado en una sesión especial el jueves 21.
Esta es la segunda vez que recae sobre Bonomi un pedido de censura. En junio de 2012, al cabo de una interpelación del diputado José Carlos Cardoso, el Partido Nacional impulsó una moción de censura contra el ministro del Interior. Antes, en noviembre de 2011, el entonces ministro de Salud Pública Jorge Venegas recibió un pedido de censura luego de ser interpelado en el Senado por el colorado Alfredo Solari a raíz de la situación de ASSE.
En todos los casos el Frente Amplio hizo pesar su mayoría parlamentaria, y ayer adelantó que lo mismo hará el jueves 21.
Pero esta interpelación tuvo una particularidad: Saravia abandonó el Frente Amplio en 2011 y ayer interpeló a dos ministros que en las elecciones de octubre 2009 se postularon bajo el mismo lema que él.
Saravia pidió la renuncia de Bonomi, especialmente por la muerte de un joven la semana pasada en Santa Catalina a manos de un policía, pero el ministro dijo que no dimitirá porque siente "satisfacción" y "responsabilidad" con el cargo que ocupa, y dejó en manos del presidente José Mujica su continuidad en el gabinete.
Saravia dijo que en Interior y Defensa hay "carencias dramáticas", lo cual lleva a preguntarse "cómo encarar una política de seguridad del Estado". Criticó al presidente Mujica a quien dijo haberle llevado hace dos años, cuando aún estaba en el Frente Amplio, un documento de diagnóstico del tema de la seguridad nacional que le implicó cinco años de trabajo.
"Nadie nos dio pelota. Y el presidente no cumplió su palabra porque prometió entregar ese documento a los dos ministros", dijo Saravia. "La situación actual es una amenaza clara a la soberanía".
Saravia planteó a los ministros que coordinen para "crear una nueva doctrina de seguridad" y usen "todo el poder del Estado para garantizar la seguridad de la población", incluido los militares. "Debemos pensar en un nuevo encare que dé respuestas a los desafíos de seguridad en América Latina y en particular en nuestro país", sostuvo Saravia.
Sin embargo, Bonomi y Fernández Huidobro rechazaron de plano esa posibilidad. El titular de Defensa descalificó la propuesta por "muy poco seria", en tanto Bonomi la descartó por ser una forma de "militarizar el país".
El ministro del Interior dio más importancia al Plan Siete Zonas para la prevención, y afirmó que "no vamos a instalar campamentos militares en el Marconi".
Se saltó la térmica.
Abierto el debate, el nacionalista Carlos Moreira afirmó que "más que una sensación térmica lo que pasó es que se saltó la llave térmica, y las cifras (de delitos) no ayudan en nada".
El también nacionalista Sergio Abreu indicó que el episodio de Santa Catalina "comprueba que hay una ruptura en la cadena de mando" en la fuerza policial.
Y el colorado Pedro Bordaberry consideró "enormemente insensible" la decisión de la bancada del Frente Amplio de declarar "absolutamente satisfactorias" las respuestas de los ministros y el apoyo las sus gestiones de ambos. "¿Llega a tanto la política?", preguntó.
En otro momento de su intervención, Saravia cuestionó la actitud de ambos ministros al señalar que muestran "soberbia" y que "creen que están por encima del bien y el mal y que saben todo". Reiteró que hay una "emergencia nacional" en materia de seguridad y rechazó dichos del frenteamplista Carlos Baraibar en cuanto a que Montevideo es "la ciudad más segura de Latinoamérica".
Saravia insistió en que hay "anarquía" en materia de seguridad por "la falta de coordinación" entre ambas carteras para la represión del delito.
Una de las críticas del interpelante fue hacia la distribución de recursos presupuestales en las Fuerzas Armadas, la escasa asignación de personal, y gran deterioro en funcionamiento de los equipos, entre otros temas.
En respuesta a algunas de las preguntas del interpelante, Fernández Huidobro anunció que se está en proceso de comprar un radar antiaéreo para complementar los terrestres y costeros, y que se estudia la compra de helicópteros. Pero advirtió que eso "sale mucha plata" y que no alcanza con los 30 millones de dólares que Saravia dice que se ahorrarían por mes si se reprime el robo de pescado en el mar territorial. "Cuando tengamos esos radares (los pescadores ilegales) no vienen más", indicó.
Luego el subsecretario de Defensa, Jorge Menéndez, dijo que los recursos presupuestales son "lo que el país puede dar". Y que si Saravia piensa que son escasos, habría que evaluarlo colectivamente en el próximo Presupuesto.
Bonomi, en tanto, dijo que Saravia cometió "gruesos errores conceptuales y de información" y descalificó en varias ocasiones las preguntas del interpelante.
Saravia sostuvo que la policía "está derrotada" porque según el director nacional de Policía, Julio Guarteche, hay cuatro zonas "liberadas" donde no se ingresa y explicó que si se basa en informaciones de prensa es porque el ministerio del Interior no le responde los pedidos de informes. "No tergiverse ministro. Usted tiene costumbre de tergiversar las cosas", dijo.
A Fernández Huidobro, Saravia le retrucó que los patrullajes de frontera que hace el Ejército "son débiles".
"No me venga a decir que están controlando. No están controlando nada", subrayó. "Y plata hay porque se pueden eliminar los cargos de comisarios políticos en el Estado que llevan US$ 300 millones", añadió Saravia.
El ministro de Defensa afirmó que Saravia "insulta" y le "falta el respeto" al Ejército. "Será mucho o poco pero comparado con lo que había antes que era cero, es algo", agregó.
Mujica sin solución inmediata
El presidente José Mujica contestó con un "no" cuando Participando, la publicación del Movimiento de Participación Popular le preguntó si no hay solución a corto plazo para la inseguridad.
"Hay que seguir en este esfuerzo tensado mucho tiempo, ... el trabajo del Sirpa, ... la mejora del INAU y a su vez los brotes que aparecen, reprimirlos, porque no se puede ser tan inocente tampoco. Pero ahora, creerse que con la vía represiva, vos arreglás este fenómeno... sino atendés el problema social...". Agregó que "esa es la diferencia que tenemos con la derecha, quieren bajar la imputabilidad, quieren arreglarlo todo a palo".
Criticó a quienes cuestionan las políticas sociales con el dicho de que "no hay que regalar pescado, hay que enseñar a pescar". "En el mejor de los casos es gente que no tiene bote y que no tiene caña de pescar y ¿ le vamos a venir con esta historia?. Es no conocer el mundo. Es no haber ido a tomar unos mates o a comer unos guisos a un rancho de pobre, no entienden. Nosotros tenemos que rescatar como sea lo que se pueda y, sí, no hay miedo en gastar algún peso en bancar al tipo, irlo trayendo. Es una lucha por incorporarlo", explicó