Pluna: Muchas preguntas y pocas respuestas
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Published on Thursday, 14 November 2013 14:40
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Written by LA DEMOCRACIA

El Senador Carlos Moreira reclama una explicación clara de todo lo que ha pasadoen torno a la empresa aérea Pluna. “Si tomamos en cuenta que el Frente Amplio se ha negado sistemáticamente a formar comisiones investigadoras sobre este tema, no queda otro recurso (que la interpelación). Si hay un hecho que merece ser investigado es todo este proceso de asociación de Pluna con Leadgate, desde el arranque mismo, y esta fase terminal con el cierre de Pluna, con esa invocación de siete mil juicios en Brasil que terminó siendo absolutamente falso.” El legislador nacionalista que interpelará a los ministros Lorenzo y Pintado expresó que “Todo esto tiene que ser objeto de una investigación muy concienzuda. Porque de un día para el otro le bajaron la cortina a una empresa de bandera nacional que tenía 75 años, aduciendo una razón inexistente, según se comprobó después.”
Por Aníbal Steffen
¿Qué comentario le merece la decisión presidencial de encomendar al Secretario de la Presidencia ocuparse del tema Pluna, que es responsabilidad de los dos ministros (Lorenzo y Pintado) que serán interpelados próximamente por usted?
Bueno, deja fuera de juego a los ministros que conducían todo este proceso de negociación que ha sido muy desafortunado, lleno de desaciertos, oscuridades, nebulosas, muy cuestionado por la opinión pública.
Han cometido un cúmulo de errores muy llamativos que dejan muy mal parados a los dos ministros, a los que el Presidente de la República, de un día para otro, les quita el tema de las manos y ahora negocia el Secretario de la Presidencia.
Además recordemos que el Secretario de la Presidencia no está sujeto al contralor parlamentario. Yo puedo interpelar ministros pero no puedo interpelar a Secretario de la Presidencia.
Este tipo de cosas ya ocurrió en el gobierno de Tabaré Vázquez, cuando Gargano era canciller. El que fungía de canciller era Gonzalo Fernández. O sea que parece una práctica habitual en estos gobiernos frenteamplistas, que cuando fallan los ministros aparece el Secretario de la Presidencia y concentran allí el foco de las decisiones.
De todas formas, la interpelación está pedida para los responsables políticos que son los ministros. Yo no puedo interpelar al Presidente de la República, ni tampoco puedo hacerlo con el Secretario.
Y en esto no se puede decir que quién ha cuestionado más severamente es la oposición, sino los medios de prensa, que han hecho investigaciones periodísticas muy serias y han aportado elementos para que la gente juzgue. Y la opinión pública está siendo la más severa con respecto a todo esto.
Es curioso que la gente haya estado tan pendiente de este tema…
Si. Es el tema de una aerolínea. No es un asunto que afecte a toda la población. Sin embargo, hasta en los rincones más recónditos del Uruguay, lo están comentando personas que nunca se subieron y probablemente nunca se subirán a un avión. Es tema de conversación a todos los niveles.
¿Es realmente necesario recurrir nuevamente al mecanismo de la interpelación?
Si tomamos en cuenta que el Frente Amplio se ha negado sistemáticamente a formar comisiones investigadoras sobre este tema, no queda otro recurso. Si hay un hecho que merece ser investigado es todo este proceso de asociación de Pluna con Leadgate, desde el arranque mismo, y esta fase terminal con el cierre de Pluna, con esa invocación de siete mil juicios en Brasil que terminó siendo absolutamente falso.
Todo esto tiene que ser objeto de una investigación muy concienzuda. Porque de un día para el otro le bajaron la cortina a una empresa de bandera nacional que tenía 75 años, aduciendo una razón inexistente, según se comprobó después.
Entonces, uno se pregunta cuáles son los verdaderos motivos.
Y ahora aparece todo este culebrón, que es casi incalificable la forma en que se ha procesado todo esto, que deviene como consecuencia directa de la aplicación de la Ley 18.931, votada sólo por el Frente Amplio.
¿Por qué es tan perjudicial esa ley?
Porque fue pergeñada en perjuicio de los restantes acreedores de Pluna S.A. Fue una ley hecha con nombre y apellido. Fue hecha para Pluna y por lo tanto no tiene la generalidad que debe tener una ley. Permitió que el Estado mantuviera intacta su garantía hipotecaria y se pusiera en primer lugar en la lista de acreedores.
Incluso sobre los créditos laborales…
Las prendas y las hipotecas tienen prioridad, incluso sobre los créditos laborales. Pero hay una disposición de la Ley de Concursos que dice que cuando hay una sociedad de responsabilidad limitada al capital social y uno de los socios tiene más del 20% del paquete accionario, el juez puede cancelar las garantías hipotecarias. En este caso, el juez hubiera cancelado las garantías hipotecarias y el Estado hubiera ido a la cola de la fila de acreedores.
De modo que esta solución, pergeñada por el Dr. Ricardo Olivera García, quién fue contratado por el gobierno a esos efectos, permite que el Estado cobre, o al menos que defienda su crédito, en perjuicio de los restantes acreedores que totalizan sumas importantísimas.
¿Sumas de qué orden?
Hay 45 millones de dólares de acreedores comerciales. Hay 27 millones de dólares de dudas diversas, dentro de los cuales se cuentan, por ejemplo, los 13 millones 600 mil de gente que se ha quedado con su pasaje aéreo en la mano y que no lo podrá usar nunca.
Entre los acreedores están Ancap y el Banco República y una infinidad de grandes o pequeños acreedores. Y están los fideicomisos. Hay 500 personas que han puesto sus ahorros (no grandes sumas: 20, 30 o 40 mil dólares) en los fideicomisos. Como están las cosas, van a perder esos ahorros, salvo que las acciones iniciadas contra el Estado y las acciones de inconstitucionalidad contra la ley, prosperen.
Y, aparte de los económicos, ¿cuáles son los perjuicios que le ocasiona al país el inesperado e intempestivo cierre de Pluna?
La pérdida de conectividad es notoria porque el Aeropuerto de Carrasco ha disminuido su actividad en un 50%. Pluna tenía muchísimas frecuencias a distintos destinos. Porque si alguna virtud tuvo el señor Campiani, es que amplió la malla de vuelos de Pluna. Volaba a varias ciudades de Brasil, Paraguay, Chile, Argentina. Todo eso no existe más.
Ahora vamos a tener varios problemas. Las frecuencias del puente aéreo las ha copado Aerolíneas. Lo que se llaman los “slots”, que son las frecuencias en los mejores horarios, están absolutamente copadas por Aerolíneas Argentinas. Una empresa que es estatal y que según tengo entendido está manejada por miembros de “La Cámpora”, ese grupo dirigente más que próximo, propio, de la señora Cristina Fernández de Kirchner.
¿Quién regula la adjudicación de las frecuencias?
Son entendimientos entre los gobiernos. Pero la Argentina actual sabe muy poco de entendimientos y mucho de imposiciones. Con el estilo que nos tiene acostumbrados este gobierno argentino, y habiendo copado las frecuencias –por culpa del gobierno uruguayo que cerró Pluna- seguramente la posición de argentina será: Esto no se reserva, ahora estos “slots” son nuestros. Es una enorme dificultad con que se va a encontrar el gobierno uruguayo cuando se empiece a negociar. Me imagino que esa es una dificultad que ya existe en las negociaciones con los interesados en la subasta, que tienen la duda existencial de cuántas frecuencias del puente aéreo Montevideo – Buenos Aires, Punta del Este – Buenos Aires, van a tener y en qué horarios.
Ese es un perjuicio evidente que no va a ser nada fácil revertir. Además creo que la República Argentina ya ha preanunciado que va a mantener las frecuencias que ha ocupado al cesar las operaciones de Pluna.
No olvidemos que Aerolíneas Argentinas no sólo es estatal, no sólo es manejada desde el gobierno (es una de las prensas favoritas de Cristina Fernández), sino que además recibe subsidios muy importantes del Estado argentino; opera a pura pérdida.
Entonces es una situación muy compleja en la cual entramos por la intempestiva decisión de cierre.
Una semana antes el gobierno anunciaba que Pluna iba a seguir volando, que iban a negociar con algún interesado, la empresa canadiense Jazz se iba a quedar con las acciones, en fin, todo eso resultó un cuento del tío. Y terminamos con esta tristísima realidad, con 700 trabajadores sin fuente de trabajo, y con todos los perjuicios que hemos enumerado.
¿Cómo empezó esta historia y cuáles fueron los errores fundamentales para que se llegara a este empantanamiento?
El origen de todo esto son los errores (horrores) cometidos en el proceso de selección del socio. Un proceso muy poco transparente, muy cerrado, sin la publicidad adecuada, (que en su momento fue observado por el Tribunal de Cuentas, en el año 2006) por el cual se selecciona a estos señores que se decía que tenían una enorme solvencia patrimonial, que era un grupo muy importante de inversores europeos y argentinos. Resultaron absolutamente insolventes, sin idoneidad ni antecedentes en materia de empresas aéreas y que además hicieron toda suerte de maniobras de vaciamiento.
Seguramente los lectores recordarán que hicimos una denuncia penal ante el Juzgado del Crimen Organizado, observando determinados aspectos de todo este proceso de gestión que llevó adelante la empresa Leadgate, sociedad panameña dirigida por el señor Campiani, que hoy anda haciendo recorridas por los juzgados.
El error original, entonces, fue elegir a Campiani de socio. ¿Y por qué termina todo el gobierno involucrado en una solución tan atípica, tan extraña, como fue el remate de los aviones?
Se llega a la subasta de los 7 aviones de Pluna y se modifica la ley de concursos por la razón que te decía antes: para que el Estado conserve su crédito preferente. Porque el Estado, increíblemente, sin que nadie pudiera jamás explicar la oportunidad o la conveniencia de esto, se constituye en garantía soberana por el 100% del precio de adquisición de los aviones, cuando el Estado, a través de Pluna Ente Autónomo era titular apenas del 25% del paquete. Por supuesto con la firma del actual Vicepresidente de la República (entonces Ministro de Economía y Finanzas del gobierno de Tabaré Vázquez), que defendió a capa y espada esa garantía, que nosotros cuestionamos duramente.
Yo recuerdo que cuando le preguntamos sobre la evidente desproporción entre las acciones que tenía el Estado y la garantía que asumía, el actual presidente del Banco Central, el economista Mario Vergara, quien acompañaba junto con el actual Ministro Lorenzo al Cr Astori en la Comisión de Transporte del Senado, nos dijo que era una forma de conseguir financiación más barata. Claro, más baratos los intereses. Pero mucha más alta la responsabilidad. Y hoy estamos con esa responsabilidad plenamente vigente y el Estado garantiza frente al Scotia Bank nada menos que 137 millones de dólares, que es lo que está en juego hoy con la negociación de la subasta. La madre del borrego está ahí.
La asociación con Campiani y la garantía del Estado por el 100% del precio de los aviones, serían entonces los pecados originales. Pero ¿se han sumado otros errores hasta llegar al cierre de Pluna?
Innumerables. Yo en esto me siento eximido de toda culpa porque desde el principio de la historias advertí que iba a terminar muy mal. Que año a año se sucedían las pérdidas societarias. Año a año, más perdía, más compraba. Más perdía, más vaciaba también. Compraba aviones por un lado y vendía inmuebles por otro. Vendía de todo. Llegó a vender un motor de avión, repuestos...
Ante ese manejo, se llega a una situación final de insolvencia, sin patrimonio y con un enorme pasivo. Se suma a todo esto el escándalo creado en torno a los cheques a Ancap.
Eso debe esclarecerse. Cómo puede justificarse que Ancap le haya aceptado pagos por concepto de combustible con cheques a 180 días, cuando por contrato el plazo mayor era de 30 días. Si habrá que seguir preguntando cosas…
Similar pregunta podría hacerse al Banco República con respecto a la legitimidad y conveniencia del aval otorgado a la empresa Cosmos…
Claro, por eso nosotros hemos invitado, junto con los ministros que serán interpelados, al Presidente del Banco de la República, Ec. Calloia, para que nos explique el proceso de concesión de ese aval por una suma muy importante, operación que se decidió y se ejecutó en menos de 24 horas. Queremos saber que comprobaciones hizo el Banco República, porque nosotros tenemos normas bancocentralistas que son muy rigurosas en esa materia. Sobre todo, tomando en cuenta la legislación vigente en materia de lavado de activos.
Todo eso tendrá que explicarlo el Presidente del Banco República, quien hizo alguna declaración pública diciendo que era lo mismo que una garantía de alquiler. Eso también lo preguntaremos en la interpelación, si es que el Sr. Calloia acepta la invitación, ya que no está obligado a concurrir.
¿Qué pronóstico tienes para esta historia? ¿Cómo va a terminar?
No me animo a pronosticar. Lo que sí digo es que el plazo que resta para liquidar este asunto no es demasiado largo. De acuerdo a la ley vigente, la transferencia de los aviones debe efectuarse 30 días después de la subasta. La subasta fue el primero de octubre. Entonces esto vence el 31 de octubre.
Hasta ahora has hablado de errores. ¿Crees que existen ilegalidades o conductas delictivas?
No me animo a hacer esas acusaciones, sobre todo con respecto a los empresarios. Lo que no entiendo es por qué se encubren determinadas situaciones y se buscan disfraces para cosas que podrían ser muy legítimas. ¿Qué obstáculo había para que el empresario López Mena, muy exitoso en su empresa de navegación fluvial, pudiera presentarse como interesado?
La aparición de ese testaferro que aparece allí, con nombre trucado, representando a una empresa española de muy poca solvencia, es uno de los factores que hace que todo sea muy sospechoso.
Entonces, soy cauteloso y no me animo a hablar de ilegalidades. Pero si oscuridades, desprolijidades… Vamos a ver cómo termina todo esto y qué respuestas obtenemos de los ministros en la interpelación. Es nuestra obligación preguntar, sobre todo porque si proponemos una investigadora nos van a decir que no.
¿Qué esperas concretamente de la interpelación?
Yo espero que los ministros se sinceren. Que la población pueda conocer bien a fondo cuál es la verdad, porque acá hay comprometidos dineros públicos muy importantes, que son de todos los uruguayos. Y estamos también hablando de 700 trabajadores a quienes los ministros tendrán que darle explicaciones sobre por qué cerraron Pluna, por qué se llegó a esta situación. Si se resintió la conectividad, tendrán que explicarles a los operadores turísticos por qué se actuó de esta manera. Son cosas que no están suficientemente explicitadas todavía. Son explicaciones que los ministros les deben a muchos actores de la vida nacional y a todos los uruguayos.
Como oposición ¿qué nos quedaba? Los hemos convocado de todas las maneras posibles, hemos propiciado el nombramiento de comisiones investigadoras, hemos hecho una denuncia penal… El Partido Nacional ha actuado con enorme responsabilidad en este tema en el curso de los últimos cinco años y medio. La verdad es que no se nos llevó el apunte. En eso, el gobierno se equivocó. Y no basta con decir “me equivoqué”. ¿Y los perjuicios causados? ¿Quién es responsable?
De todas maneras, nosotros queremos que el tema se resuelva de la mejor manera posible. Pero que se resuelva no exime de responsabilidades por lo ya actuado en este período de gobierno y en el anterior. Porque hay responsabilidades que vienen desde hace mas de cinco años. Esas responsabilidades hay que hacerlas efectivas.
Claro, yo hoy no puedo interpelar a Astori que es Vicepresidente de la República. Pero que lo juzgue la opinión pública. Y en ese proceso penal que nosotros promovimos, habrá citaciones a Astori al ex ministro Rossi, quienes según la información periodística concurren en calidad de emplazados; el ex ministro Lepra, que también actuó como Gerente General de Pluna; Campiani y los señores integrantes de Leadgate. Yo tengo enorme confianza en la justicia uruguaya, que será quien, en definitiva, determine si hubo ilícitos.
¿El caso Pluna se convertirá en el peor tropezón político de este gobierno?
Me parece que, obviando todas las connotaciones que este caso tiene en otros terrenos, se trata apenas de un ejemplo más de una muy mala gestión. Una orientación absolutamente equivocada, una tolerancia increíblemente extendida que se repite en otras áreas de la vida nacional y del gobierno, llámese educación, seguridad pública, salud pública, etcétera.
Acá se trata del manejo de una empresa de economía mixta, donde se ha tolerado más allá de lo tolerable. Otro ejemplo muy claro de una pésima gestión de gobierno.
Eber Da Rosa
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Published on Thursday, 14 November 2013 13:42
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Written by LA DEMOCRACIA

Sin duda el “Plunagate” se ha convertido en la tragicomedia de mayor “rating” de los últimos años. Lamentablemente mucho más trágica que cómica.
Desde su inicio, asociación con Leadgate, hasta el día de hoy, declaración de inconstitucionalidad por la Suprema Corte de Justicia de artículos trascendentes (1, 2 y 3) de la Ley No.18.931, su guión ha estado pautado, en todos su capítulos, por una increíble gama de desaciertos, “vueltas de tuerca” impensables y fracasos estrepitosos que sorprenden y estremecen cada vez con mayor fuerza al espectador. Que no es otro que la ciudadanía toda de este país.
El reciente final, absolutamente previsto y advertido, deja al desnudo un resultado calamitoso, con tremendos daños difíciles de estimar, la mayoría de ellos irredimibles e irrecuperables.
Recordemos tan solo, y a vía de ejemplo, que el país verá peligrar su apreciada conectividad, a Alas U se le derrumba su castillo de ilusiones, el Estado deberá enfrentar las consecuencias de sus inconscientes avales y demás responsabilidades causadas por la acción de sus órganos Legislativo y Ejecutivo, los acreedores quirografarios verán postergada sus chances de cobro y debilitada la esperanza en cuanto a los montos a recuperar, los funcionarios destruida la ilusión de mantener la fuente laboral, etc., etc.
¿Quién se beneficia legítimamente con todo este alocado proceso ? Es obvio qué nadie, salvo que alguien considere justo que el Banco de la República no honre el aval otorgado, o que quien gestionó y garantizó dicho aval pueda escurrirle el bulto a su obligación de reintegro, o que el Sr. Campiani se retire ileso de este negocio y, por las dudas, con una carta de exoneración de responsabilidad en el bolsillo.
¿Por qué todo este desastre? Muchas pueden ser las explicaciones que se invoquen, tantas como se correspondan con la multi-causalidad y complejidad del hecho. Pero sin duda todas ellas confluyen en la verdadera razón fundamento de tanto desacierto: la soberbia que emana de la suficiencia de saberse protegidos por mayorías absolutas.
Durante todo este largo proceso de deterioro y descomposición de Pluna el gobierno ha sido advertido, una y mil veces, de la inconveniencia de las gestiones promovidas, del riesgo de incurrir en responsabilidades graves, e incluso de la notoria inconstitucionalidad de muchas de las acciones que promovía o pretendía promover a nivel legislativo.
Ello fue así en todos los ámbitos. Desde el natural parlamentario, donde constan múltiples llamados a Sala, a Comisión, e incluso largas y fundadas interpelaciones a los ministros del ramo, y también en los distintos foros de opinión donde se generaron debates e informes periodísticos que permitían imaginar las consecuencias que hoy vivimos.
La suficiencia arrogante hizo oídos sordos a todas las advertencias y continuó con un proceso que inevitablemente terminaría con los resultados que hoy tenemos a la vista.
Desde la entrada a escena del inefable Matías Campiani el gobierno fue advertido de la falta de garantías que su propuesta evidenciaba, en todos los órdenes. Insuficiente en cuanto a recursos materiales, e insuficiente también en cuanto a sus antecedentes específicos.
Pero el Dr. Vázquez y su ministro Astori, ellos sí con especial suficiencia, ignoraron toda crítica o consejo y forzaron el proceso haciendo oídos sordos a reclamos que esgrimía la oposición entera, y que entendía razonables buena parte del propio Frente Amplio.
Otro tanto sucedió cuando no dudaron en otorgar la garantía del estado por el total del precio de la compra de aviones, cuando el socio Leadgate era titular del setenta y cinco por ciento de la sociedad propietaria, todo ello sin exigirle contraprestación de especie alguna.
No entendemos necesario extendernos sobre la vergüenza que significaron para el país episodios como la liquidación forzada y con despojo de sus acreedores naturales de Pluna comercial, del lamentable proceso de remate de aeronaves con adjudicación al “señor de la derecha”, de la complicidad de varios encumbrados jerarcas que toleraron la falsificación de su nombre, el encubrimiento de los mismos sobre su verdadera condición de testaferro del Sr. López Mena, las flagrantes irregularidades en el otorgamiento de un aval imputadas directamente el propio presidente del Banco de la República, etc., pues todos ellos y muchos más han quedado de manifiesto, pública y reiteradamente.
Aunque muy grave de por sí, es tan solo la confirmación de lo que venimos sosteniendo desde hace tiempo: la absoluta incapacidad de gestión de muchos de los actores políticos en cargos de gobierno, su falta de cristalinidad, imprescindible siempre, y especialmente en procesos patrimoniales, y la irresponsable suficiencia sin otro fundamento que el respaldo que le otorgan sus mayorías absolutas.
Aparentemente, la única preocupación que hoy tiene el gobierno no se centra en asumir responsablemente los daños causados por su impericia sino en minimizar el costo político que sabe deberá enfrentar su fuerza política. Y por supuesto que en su interna se intentan derivar responsabilidades para uno u otro lado, según intereses y posiciones de los actores involucrados en el melodrama. No existe autocrítica sincera ni honestos reconocimiento de errores.
De todo lo cual resulta que nadie se hará cargo de esta cuenta. Nuevamente deberá pagarla la ciudadanía, lo que quizás no sea tan injusto como parece, porque estará pagando la culpa de su error de confiar la conducción del país a quienes no tienen capacidad para ello.
No será tan gravosa la cuenta si con ello se aprende la lección. Jorge Bartesaghi