Lacalle Pou presentó ayer una serie de medidas para mejorar las relaciones con Argentina y a la vez ampliar los horizontes comerciales del país pudiendo hacer acuerdos de libre comercio, por ejemplo con Estados Unidos y otros bloques regionales.
Acompañado por su equipo de asesores en materia comercial y de política exterior, Laca-lle Pou anunció que el gobierno podría solicitar una excepción al Mercosur para negociar por sí mismo la celebración de tratados con otros países y zonas económicas en función de los intereses de sus propios ciudadanos.
Lacalle Pou es partidario de que se solicite permiso para sortear la resolución 32/00 para que pueda haber una negociación bilateral.
"Si Uruguay no tuviera suerte en este pedido, el país podría cuestionar la legitimidad de la misma porque no está claro que esta normativa se encuentre en vigor", dijo el precandidato del movimiento Todos Hacia Adelante.
Ademas, Lacalle Pou se declaró partidario de retomar las negociaciones profesionales en detrimento de la "diplomacia presidencial", para que haya "una posición firme" en la región. Lacalle Pou adelantó que si llegara al gobierno en 2015 promoverá una estructura nueva en la embajada uruguaya en Argentina, con "apoyo permanente a las negociaciones comerciales y políticas".
Respeto al Acuerdo Multilateral de Transporte Marítimo, que es fuertemente impulsado por Argentina, el nacionalista anunció que promoverá la renegociación de su contenido para evitar "nuevos perjuicios a los intereses uruguayos".
Sin liderazgo.
El tema de las relaciones entre Uruguay y Argentina, principalmente en lo que tiene que ver con la planta de UPM, fue analizado críticamente ayer por el periodista argentino Nelson Castro, del canal TN, que consideró que "ha faltado liderazgo político en ambos países para afrontar esto con una visión de futuro". Ha sido "un asunto pésimamente manejado" tanto por Argentina como por Uruguay, sostuvo.
Castro participó en una conferencia sobre las elecciones legislativas de octubre en Argentina y su impacto en Uruguay, organizada por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), y respondió varias preguntas sobre las relaciones bilaterales, particularmente en respecto a la planta de UPM.
"Hicieron un muy mal manejo porque nadie sabe qué está pasando. En el gobierno argentino hay un enorme temor por los resultados de las mediciones de efluentes al río" Uruguay, indicó el periodista argentino.
Según Castro, el diferendo entre ambos países "es una cuestión técnica" que "se soluciona con los resultados: contamina o no contamina".
"Argentina tuvo malas estrategias para defender esto. El nuestro es un país con un mal récord en cuidado ambiental. Además el gobierno le ha hecho creer a la gente de Gualeguaychú que en La Haya van a tener resultados positivos", agrego el periodista.
"Elefante"
"Por eso -añadió- la decepción de la gente con el gobierno ha sido fuerte, se ha sentido engañada. Es producto de una sobreactuación política de un gobierno que nunca prestó atención al tema y que cuando se encontró con el tema se dio cuenta que tenía un peso político que lo sobrepasaba. Por eso apareció (Néstor) Kirchner con el acto en el sambódromo (de Gualeguaychú) para después hacer más nada".
Castro también objetó la actuación del canciller argentino Héctor Timerman en el caso. "No tiene hoy presencia política. La cancillería técnicamente es muy buena pero no hay conducción política. Por eso pasan estos enredos, el costo político que (el presidente José) Mujica ha pagado. Las relaciones exteriores de Argentina han sido de las peores cosas que ha tenido el kirchnerismo, sobre todo con Timerman: es un elefante en un bazar", dijo el periodista.













